TCL se adelanta al Kindle Scribe a color con la Note A1 NXTPAPER de 11,5 pulgadas a 120 Hz y lápiz de baja latencia con funciones de IA
por Manuel NaranjoEl mercado de las tablets para leer y tomar notas vive una pelea constante entre comodidad y velocidad. E-Ink es una delicia para leer, pero cuando quieres moverte por un PDF, cambiar de herramienta o dibujar a ritmo real, la respuesta suele ser demasiado lenta. Las tablets LCD y OLED van sobradas de fluidez y aplicaciones, pero no siempre invitan a estar horas leyendo o escribiendo por reflejos y fatiga.
TCL intenta colarse justo en ese espacio con la Note A1 NXTPAPER, un “cuaderno digital” que apuesta por una pantalla mate a color y una tasa de refresco propia de tablet moderna. La idea es sencilla: conservar la sensación tipo papel, pero sin los límites clásicos de la tinta electrónica.
A partir de ahí, TCL completa el paquete con un lápiz de baja latencia, herramientas de IA orientadas a reuniones y compatibilidad amplia de archivos y sincronización. No pretende ser un dispositivo minimalista, sino una herramienta de estudio y trabajo que también sirva para leer.
NXTPAPER Pure, pantalla a color con 120 Hz y enfoque en confort visual
El panel es NXTPAPER Pure de 11,5 pulgadas con relación 3:2 y resolución 2.200 × 1.440 píxeles. Soporta 16,7 millones de colores y ofrece un brillo típico de 300 nits, además de un diseño pensado para ser menos reflectante y más cómodo en lectura prolongada.
El detalle diferencial es el refresco: hasta 120 Hz. TCL lo presenta como el antídoto contra el efecto fantasma y el retraso que muchos asocian a los eNotes, y aquí la ventaja es evidente: desplazarte por documentos, hacer zoom, pasar páginas o corregir trazos debería sentirse inmediato.
TCL también menciona su vidrio 3A Crystal Shield con tratamientos orientados a lectura y certificación TÜV para confort visual. En un dispositivo que se usará horas, esto es casi más importante que un pico de brillo espectacular.

El lápiz como pieza central, presión alta y latencia baja
En el apartado de escritura, destaca un T Pen Pro con 8192 niveles de presión, latencia por debajo de cinco milisegundos y multitáctil de diez puntos. La promesa es que escribir y dibujar no se sienta “digital”, sino continuo y preciso.
TCL refuerza esa idea con detalles de diseño, como doble punta, borrador y un motor lineal en eje X, además de insistir en una fricción mayor para que el trazo no patine como en un cristal. Si esto está bien resuelto, es lo que convierte un dispositivo bonito en una herramienta que realmente apetece usar.
IA para reuniones, resúmenes y notas más limpias
La marca destaca funciones como transcripción de reuniones, traducción en tiempo real y resúmenes, además de herramientas de reescritura, traducción y síntesis. Es el tipo de IA que, bien aplicada, te ahorra el trabajo pesado después: ordenar, resumir y compartir lo importante.
Existe también un tipo de conversión de escritura a texto y una función para “embellecer” la letra. Puede sonar secundario, pero cualquiera que haya intentado compartir apuntes sabe que una letra difícil arruina una buena nota.
Para sostener ese enfoque, incorpora el MediaTek G100, 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, además de doble altavoz y ocho micrófonos. Encaja con un dispositivo que quiere grabar bien, procesar audio y guardar material sin ir justo.

Archivos, sincronización y el verdadero día a día
La compatibilidad de formatos es amplia: PDF, documentos de Office, EPUB, MOBI, AZW3 y también CBZ y CBR para cómics. Ese detalle es importante porque evita depender de una sola tienda o de una sola app.
En sincronización, TCL menciona servicios como Dropbox, Google Drive y OneDrive, y transferencias en red local cuando está en la misma red WiFi. Es justo lo que esperas de un cuaderno digital moderno: que sacar un documento o compartir una nota sea rápido.
A nivel físico, tiene 5,5 mm de grosor y unos 500 gramos de peso, con lector de huellas frontal, batería de 8.000 mAh y carga de 33 W. Son cifras coherentes con un equipo pensado para mochila y uso largo.
Un detalle que puede cambiar el uso es que TCL contempla accesorios para convertirla en una mini estación de trabajo, como un teclado magnético con pines pogo y una funda tipo libro. Así puedes pasar de leer a escribir y volver a anotar a mano sin cambiar de dispositivo.
TCL también menciona proyección inalámbrica de pantalla para presentar o colaborar, además del intercambio de archivos por red local. En un cuaderno digital, estos extras suelen ser los que marcan si se usa a diario o se queda aparcado.
La comparación mental con el Kindle Scribe a color y con los eNotes de E-Ink es inevitable. La Note A1 no busca ser la opción más “pura”, sino la más equilibrada: más cómoda que una tablet clásica y más rápida que la tinta electrónica.
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